Amnistía Internacional (AI) ha elevado su voz para calificar de insuficientes las recientes excarcelaciones en Venezuela, exigiendo el fin "inmediato" de las detenciones arbitrarias y la liberación de los cientos de presos políticos que aún permanecen retenidos en el país. La organización internacional reconoció que las puestas en libertad del pasado jueves representan un "alivio necesario" para las víctimas y sus familias, pero subrayó que estas medidas no abordan la magnitud del problema.

Desde Madrid, el 10 de enero, AI emitió un comunicado donde su directora para las Américas, Ana Piquer, ella enfatizó que "el fin de cada detención arbitraria es un alivio necesario y esperado para las víctimas que han sido liberadas". Sin embargo, Piquer aclaró que considera estas acciones como "medidas insuficientes, en tanto siga habiendo cientos de personas detenidas arbitrariamente por motivos políticos".

La ONG ha reiterado su llamado a las autoridades venezolanas para que garanticen la libertad inmediata de todas las personas que, según sus registros y los de organizaciones de la sociedad civil local, continúan tras las rejas por razones políticas. Se estima que alrededor de mil individuos se encuentran en esta situación, lo que mantiene una preocupación constante en el ámbito de los derechos humanos.

Amnistía Internacional pide justicia para las familias de víctimas en Venezuela

Además de la liberación, Ana Piquer reclamó que las familias de las víctimas "reciban justicia y reparación" por el daño causado. La organización enfatizó la importancia de que ninguna de las personas que estuvieron como objeto de detenciones arbitrarias continúe bajo sometimiento de "investigaciones y procesos penales arbitrarios y discriminatorios por parte de las autoridades de Venezuela".

Estos procesos, según Amnistía Internacional, perpetúan el temor y la revictimización de quienes ya han sufrido la privación de su libertad de forma injusta. Por ello, la entidad hizo un llamado contundente para que las excarcelaciones no solo se concreten, sino que también "vayan acompañadas del cierre definitivo e incondicional de los procesos penales contra cada víctima", buscando así una verdadera reparación y el fin de la persecución.

La persistencia de la política de represión

Amnistía Internacional lamentó que, a pesar de las liberaciones, la "política de represión del Gobierno venezolano sigue intacta y vigente". La organización alertó sobre la preocupante situación de que, incluso en los días previos a las excarcelaciones de esta semana, se recibieron "numerosos reportes de nuevas detenciones arbitrarias", lo que demuestra un patrón continuo de violaciones a los derechos humanos.

Ana Piquer insistió en que "la cruel puerta giratoria de detenciones y excarcelaciones debe cesar de una vez por todas". Esta dinámica, donde algunas personas quedan liberadas mientras otras son detenidas, genera un ciclo de incertidumbre y sufrimiento para la población venezolana.

Finalmente, la directora para las Américas de AI demandó que "se investigue a las personas —hasta el más alto nivel— que tengan responsabilidad penal individual por estas graves violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad". Esta exigencia subraya la necesidad de rendición de cuentas y de poner fin a la impunidad, elementos cruciales para la protección de los derechos fundamentales en Venezuela.