En Santo Domingo de los Tsáchilas, las muertes violentas se incrementaron en 2025, según autoridades, por disputas entre organizaciones delictivas que buscan controlar el territorio, con ataques más letales y uso recurrente de armamento largo.

Escalada violenta en Santo Domingo de los Tsáchilas

El patrón delictivo cambió. En Santo Domingo de los Tsáchilas, los ataques armados ya no se limitan a pistolas. En varios hechos, la Policía confirmó el uso de fusiles y armas de grueso calibre. Este cambio eleva la letalidad y el impacto social.

Las masacres en centros de diversión nocturna marcan esta tendencia. Los atacantes emplearon armamento largo, lo que dejó múltiples víctimas en pocos minutos. Los hechos causaron temor en la ciudadanía y obligaron a reforzar operativos.

Decomisos y hallazgos en operativos policiales

Los operativos recientes confirman la gravedad. La Policía reportó el decomiso de fusiles, municiones de alto calibre, dinamita y granadas. Estos hallazgos respaldan el diagnóstico oficial sobre una mayor capacidad de fuego de las estructuras criminales.

Además, los uniformados incautaron equipos logísticos y municiones en cantidades inusuales. Las autoridades evitan detallar investigaciones en curso para no afectar procesos judiciales, pero mantienen el refuerzo de controles.

Análisis del fenómeno criminal

Para Kléber Carrión, analista en seguridad, la violencia muestra un quiebre claro. “Antes los ataques se cometían con pistolas. Ahora, en casi todos los hechos aparecen fusiles y armas de grueso calibre”, explicó en un análisis técnico.

Carrión sostiene que esta dotación armamenticia responde a una logística más amplia. Señala que informes de inteligencia ubican rutas de contrabando que ingresan armamento a Ecuador que se cree, sería desde Perú. Según el analista, un fusil puede costar entre 15.000 y 20.000 dólares puesto en Santo Domingo de los Tsáchilas.

Rutas, disputas y efecto territorial

El analista advierte que la ubicación estratégica de Santo Domingo de los Tsáchilas lo convierte en un punto clave. “Es una puerta giratoria. Por un lado transita droga. Por otro, circulan dinero y armas”, afirmó.

Las disputas se vinculan a organizaciones delictivas con presencia en zonas mineras y fronterizas. Sin atribuir responsabilidades específicas, Carrión explica que estas estructuras buscan territorios de paso y resguardo para su logística. El fenómeno, dijo, responde al llamado “efecto globo”, donde la presión en una zona desplaza la violencia a otra.

Riesgos de expansión y respuesta estatal

El riesgo no se limita a una provincia. El especialista advierte que, si no se contiene, la violencia podría expandirse hacia ciudades intermedias que antes registraban menor incidencia. La advertencia coincide con alertas previas de seguridad.

Las autoridades mantienen controles, inteligencia y operativos focalizados. El objetivo es frenar el ingreso de armamento ilegal y reducir la capacidad de fuego criminal. La estrategia prioriza prevención, investigación y cooperación interinstitucional.

Contexto y preocupación ciudadana

El aumento de muertes violentas con armas largas marca un punto crítico en 2025. La ciudadanía expresa temor ante ataques más letales y rápidos. Las autoridades reiteran el llamado a denunciar y a colaborar con información verificada.

La situación en Santo Domingo de los Tsáchilas exige seguimiento permanente. La contención de la violencia depende de acciones sostenidas y del control de rutas ilícitas (31).