Cuando Xavier Moreira nació, sus posibilidades de sobrevivir eran mínimas. No podía alimentarse ni realizar funciones básicas, pero la insistencia familiar y una cadena de decisiones marcaron el inicio de una historia que desafió los pronósticos médicos.
El diagnóstico fue paladar hendido y labio fisurado lateral doble, una de las condiciones más complejas en estos casos. Desde sus primeros días, el escenario era adverso y obligó a su familia a buscar alternativas en un contexto donde este tipo de dolencias apenas se trataban.
Desde el inicio, sus padres, Clímaco Moreira y Mercedes Palma, asumieron el desafío. Doña Meche lo alimentaba con un gotero, mientras Clímaco, entonces oficial de una cooperativa de buses, acudía a todos los médicos que le recomendaban. En 1983, los tratamientos eran limitados y poco especializados.
Algunos datos del inicio de su historia:
Nació con paladar hendido y labio fisurado lateral doble
No podía succionar ni alimentarse normalmente
Fue sometido a cirugías experimentales
Su alimentación inicial se realizó con un gotero
Cirugías fallidas y una fuga inesperada
En una clínica privada de Guayaquil, Xavier fue sometido a intervenciones experimentales. En una de ellas le colocaron grapas en la boca, lo que agravó su condición. El problema se profundizó cuando la familia no pudo cancelar el costo del procedimiento y el niño fue retenido en el lugar.
Ante la situación, Clímaco improvisó una salida. Observó a un vendedor de pan que se movilizaba en bicicleta con un canasto de mimbre, se lo pidió prestado y, cuando tuvo la oportunidad, colocó allí a Javiercito y salió del lugar haciéndose pasar por panadero. Escaparon a toda prisa.
Sin dinero para regresar a Portoviejo, el padre acudió a la conocida radio Cristal, donde se realizaban cruzadas solidarias. No consiguió mucho apoyo económico, pero allí recibió un dato clave que cambiaría el rumbo de la historia.
El encuentro médico decisivo
En la emisora, Carlos Armando Romero Rodas le habló de un médico que estaba revolucionando el tratamiento de niños con estas condiciones. Se trataba de Jorge Palacios. Cuando el joven especialista conoció el caso, se interesó por su complejidad y se comprometió a operarlo de forma gratuita.
Desde entonces, Palacios ha realizado 39 cirugías a Xavier, corrigiendo y ajustando progresivamente su condición. El caso es considerado por el propio médico como una de sus intervenciones más complejas y representativas.
Con el tiempo, Xavier logró llevar una vida normal. A los 12 años ingresó a trabajar como ayudante en CC Radio, una emisora ubicada en el centro de Portoviejo. Allí nació su interés por la radiofonía, una decisión que parecía contradictoria para alguien con su historial médico.
Los primeros pasos en la radio
Xavier observaba a los productores musicales y aprendía el oficio, aunque inicialmente no le daban la oportunidad de conducir un programa. La ocasión llegó cuando una de las figuras de la estación no acudió a trabajar y le pidieron que solo pusiera música.
Luego obtuvo un espacio en la madrugada, de 03h00 a 04h00, con intervenciones mínimas. “Yo me grababa para comprobar mi voz, pero no me escuchaba bien; eso me enojaba mucho, pero repetía y repetía hasta locutar bien”, recuerda.
A partir de ahí, no se apartó del mundo radial. Pasó por Radio Escándalo, Morena, Gaviota, Católica, Marejada y Radio Sucre, donde inició formalmente como locutor. Su compañero Lester Ibarra lo enviaba de madrugada a realizar reportes en vivo desde calles, hospitales y dependencias policiales de Portoviejo.
El nacimiento de 'El Romántico'
Con el tiempo, Xavier llegó al estudio y obtuvo su propio programa, que se transmitía de 15h00 a 17h00. Inició con música romántica y la respuesta del público fue inmediata. Entre la audiencia surgió una oyente con la que se generó una conexión especial.
Ambos se quisieron, pero había un grave problema: ella tenía pareja. Entonces, para comunicarse, y cuando ella llamaba a la radio a pedir una canción, solo la solicitaba para el “chico romántico” . También publicaba poemas dirigidos a él en un rotativo local. La relación se interrumpió cuando la pareja de la joven sospechó, y se la llevó a España. Eso sucedió en plena época del auge migratorio, pero el apodo permaneció.
Desde entonces, 'El Romántico' se convirtió en su sello personal en la radio y en redes sociales, donde hoy locuta con una claridad impensable en la década de 1980.
La historia de Xavier Moreira refleja las limitaciones médicas de su época, el peso de la perseverancia familiar y el papel de la radio como espacio de oportunidad. Décadas después, su voz sigue al aire, convertida en testimonio de resistencia y transformación.
Con información de Galo Mero.