Un despliegue de policías, militares, personal de salud y equipos de emergencia se ejecuta en Manabí como parte de un plan de contingencia para brindar seguridad y atender emergencias durante el feriado de Año Nuevo, uno de los periodos de mayor movilidad ciudadana.

La activación del operativo se resolvió tras una mesa de seguridad provincial, en la que participaron autoridades y representantes de distintas entidades públicas. La idea era coordinar acciones preventivas y de respuesta frente a posibles incidentes derivados del incremento de viajes, actividades turísticas y concentraciones masivas.

Según se informó, el dispositivo contempla vigilancia reforzada en carreteras, zonas urbanas, balnearios y cantones con alta afluencia de visitantes. La planificación busca responder a escenarios frecuentes durante estas fechas, como accidentes de tránsito, emergencias médicas, alteraciones del orden público y fallas en servicios básicos.

“Estamos en territorio con acciones concretas. Nuestro deber es velar por la tranquilidad de los manabitas”, señaló la gobernadora Aurora Valle, al referirse al alcance del operativo. En el mismo espacio, la intendente Helen Alcívar remarcó que la coordinación entre instituciones permite anticiparse a riesgos y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias.

Seguridad, tránsito y atención médica reforzados

El plan de contingencia establece un refuerzo simultáneo en seguridad ciudadana, control vial y atención en salud, con personal distribuido estratégicamente en toda la provincia.

Cifras del despliegue operativo:

  • 1.500 policías asignados a patrullajes y controles preventivos

  • 386 patrulleros disponibles para intervención inmediata

  • 200 militares en apoyo a tareas de seguridad

  • 333 agentes de la CTE, con unidades de rescate y control en vías

  • Más de 4.000 profesionales de la salud en turnos extendidos

  • 22 establecimientos de atención, 14 hospitales y un hospital de especialidades operativos

Este contingente permitirá cubrir puntos críticos identificados por las autoridades, especialmente en rutas de acceso a playas, centros turísticos y ejes viales con alto flujo vehicular.

En paralelo, el sistema de videovigilancia mantiene monitoreo permanente a través del ECU 911, que opera 546 cámaras en la provincia. Entre estas se incluye una cámara ubicada en Puerto López, actualmente en funcionamiento, lo que refuerza la observación en uno de los principales destinos turísticos del sur de Manabí.

Servicios básicos y respuesta durante el feriado

Además del componente de seguridad y salud, el plan incorpora la operación continua de entidades encargadas de telecomunicaciones, energía eléctrica e infraestructura vial, que mantendrán personal técnico activo durante las 24 horas del feriado.

Empresas públicas como CNT, CNEL y el MIT, entre otras, han dispuesto brigadas y equipos para atender eventuales fallas en el suministro eléctrico, conectividad, señalización o infraestructura. Estas acciones buscan evitar interrupciones prolongadas en servicios esenciales y reducir impactos en la movilidad y actividades económicas.

El feriado de Fin de Año suele generar un incremento significativo de desplazamientos internos en Manabí. Es impulsado por el turismo costero, reuniones familiares y actividades comerciales. En años anteriores, este periodo ha estado marcado por un aumento de accidentes de tránsito y emergencias médicas. Esto ha llevado a reforzar los esquemas de prevención. El actual plan de contingencia se enmarca en esa dinámica, con énfasis en presencia operativa, atención inmediata y reducción de riesgos durante los días de mayor movilidad.