La habilitación del nuevo puente en Lodana marcó el inicio del desmontaje de la estructura provisional que sostuvo la conectividad entre Santa Ana y Portoviejo durante casi nueve años, tras el colapso parcial del antiguo viaducto en 2017.

Con maquinaria pesada en operación desde el martes 23 de diciembre de 2025, avanzan los trabajos para retirar el puente provisional que funcionó como solución temporal sobre el estero. La intervención busca despejar el cauce y reducir riesgos ante nuevas crecidas, luego de un año marcado por lluvias intensas en la zona.

En días previos a la apertura del nuevo paso, El Diario consultó a Tony Quiroz, director distrital del Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT), quien anticipó que la demolición se activaría en la semana posterior a la habilitación (después del 23). Ese anuncio se concretó de manera anticipada con la presencia de personal técnico y equipos en el sitio, en una fase que se ejecuta por tramos y con supervisión directa.

Algunos datos operativos del proceso

  • Inicio de labores: martes 23 de diciembre

  • Pausa registrada: 25 de diciembre, por feriado

  • Jornadas continuas: 27, 28, 29 y 30 de diciembre

  • Retorno de trabajos: lunes 5 de enero de 2026

  • Objetivo: retiro total del puente provisional para liberar el cauce del estero

Una solución temporal que ya cumplió su función

El puente provisional, instalado tras el colapso parcial del viejo viaducto en abril de 2017, permitió mantener el tránsito entre Santa Ana, Portoviejo y cantones como 24 de Mayo y Olmedo. Su uso se extendió por casi nueve años, más allá de lo inicialmente previsto, debido a los tiempos que demandó la ejecución de una solución definitiva.

Durante noviembre, técnicos vinculados a la obra explicaron a este medio que era indispensable poner en operación el nuevo puente antes de desmontar la estructura antigua, para no interrumpir la circulación y, al mismo tiempo, evitar que el paso provisional siguiera actuando como obstáculo hidráulico.

Riesgo identificado en el estero

  • El puente provisional tenía un muro central.

  • Ese elemento retenía palizadas y sedimentos.

  • El estero recibe caudales del río Sucre, que desciende desde 24 de Mayo, y de afluentes que nacen en Jipijapa, lo que incrementa el arrastre en época lluviosa.

Cronograma definido para el puente

Personas que supervisan la demolición confirmaron que las labores se ejecutan conforme al plan previsto, con una única pausa por el feriado de Navidad. La intervención continuará de forma progresiva hasta finales de diciembre y se retomará en enero, con el objetivo de dejar completamente despejado el cauce.

La prioridad técnica es evitar puntos de atascamiento de material vegetal. Un problema recurrente cuando se registran lluvias fuertes, como ocurrió a lo largo de 2025. En ese escenario, la permanencia del puente provisional representaba un riesgo adicional para el flujo natural del estero.

Lodana tuvo años de espera

El pasado 23 de enero, el presidente de la República, Daniel Noboa, llegó a Santa Ana para firma del contrato. Sin embargo, a casi dos meses de este anuncio solo se observaba cintas de advertencia de peligro que circundan la ladera del río, donde colapsó uno de los carriles del viaducto.

El proyecto, adjudicado al Consorcio Lodana (Bueno y Castro Ingenieros Asociados), contempla la edificación de dos puentes paralelos de dos carriles cada uno y un kilómetro de vía de accesos. El plazo de construcción es de 270 días .La obra incluye estructuras de 35 metros de longitud. Dos carriles en cada puente y un kilómetro de accesos para garantizar la conexión vial.

La obra representa un inversión de más de 7 millones de dólares. Es fundamental para la conectividad entre Portoviejo, Santa Ana y Honorato Vásquez, impulsando el desarrollo económico y social de la región.

Con información de Miguel Cedeño.