La tensión crece entre los afiliados al Seguro Social Campesino y trabajadores pesqueros del norte de Manabí, quienes aseguran que la atención en el Hospital Básico del IESS en Chone está en emergencia, ante un deterioro que —según advierten— ya compromete servicios esenciales.

Los dirigentes aseguran que la crisis dejó de ser un problema administrativo para convertirse en una amenaza directa al derecho a la salud de miles de familias rurales. Recalcaron que los afectados están obligados a desplazarse hacia otras ciudades para exámenes básicos que deberían realizarse localmente. A más de las dificultades que el traslado ocasiona, señalan que golpea directo en su economía.

En una rueda de prensa, líderes comunitarios expusieron la carencia crítica de reactivos, la falta de personal médico y la derivación obligatoria de pacientes hacia Manta y Portoviejo. >Rita Farfán, presidenta encargada de los afiliados del Seguro Campesino de la zona norte, afirmó que la ausencia de convenios con prestadores locales y la escasez interna de insumos “están vulnerando los derechos de los asegurados”.

Algunos datos claves de la denuncia

  • Faltan reactivos para exámenes de laboratorio.

  • Pacientes rurales deben viajar a Manta o Portoviejo.

  • Turnos de laboratorio se están agendando para febrero de 2026.

  • No hay convenios con prestadores de salud cercanos.

  • Déficit de medicinas y personal en el Hospital del IESS en Chone.

La dirigente presentó un comunicado donde se indica que el hospital está “a la espera de las compras centralizadas de reactivos”. Lo más alarmante, dijo, es que los turnos de laboratorio se asignarían recién para febrero de 2026, lo que dejaría desprotegidos a miles de afiliados rurales. Es lamentable como se trata a la clase afiliada”, expresó Farfán, advirtiendo que los pacientes deben esperar meses o enfrentar trámites complejos para derivaciones.

Sector pesquero se suma al reclamo: advierten levantamiento

Pablo Vélez, presidente del sector pesquero artesanal de Manabí y del país, sostuvo que la falencia “es integral”, porque faltan medicinas, médicos, enfermeras y personal operativo. >“Las autoridades están jugando con la salud de los afiliados”, denunció, y adelantó que, de no haber soluciones inmediatas, convocarán a una asamblea para definir un levantamiento nacional.

Campesinos denuncian falta de planificación institucional

La crítica también vino desde Rancho Viejo. Luis Andrade, médico jubilado y dirigente local, cuestionó que pacientes de zonas distantes sean obligados a viajar a Portoviejo por exámenes que —asegura— podrían realizarse en Chone. >Calificó la situación como producto de una “falta de planificación de la autoridad cantonal” y afirmó que los campesinos están siendo tratados como “la última rueda del coche”.

Los dirigentes informaron que este miércoles 3 de diciembre de 2025 mantendrán una reunión con la Gobernadora y autoridades del IESS para exigir soluciones inmediatas. Este medio buscó la versión del director del hospital, pero se informó que el funcionario estaba en una reunión de trabajo.

IESS amplía declaratoria de emergencia

La red hospitalaria del IESS ha reconocido, en informes recientes, retrasos en los procesos de compra pública, especialmente en insumos de laboratorio y medicamentos. A nivel nacional, el Seguro Social ha enfrentado auditorías por demoras en abastecimiento y ejecución presupuestaria. La situación en Chone se suma a este contexto, dejando a los afiliados rurales —entre ellos pescadores y campesinos— en condición de mayor vulnerabilidad debido a distancias y costos de traslado.

En medio de este panorama, el IESS emitió una ampliatoria de la declaratoria de emergencia sanitaria por 30 días. La meta es agilizar la adquisición de medicamentos y abastecer a sus unidades médicas. La medida busca acelerar procesos de compra y reducir los tiempos de entrega, tras identificar que varios hospitales operaban con inventarios críticos. Aunque la institución ha asegurado que los contratos emergentes ya están en marcha, los usuarios señalan que el impacto aún no se siente en provincias como Manabí, donde la falta de insumos sigue siendo recurrente.

Con información de César Vélez.