El reconocido actor Alec Baldwin, de 67 años, reveló recientemente el impacto devastador que el trágico accidente en el set de la película 'Rust' tuvo en su vida. Asegura que el suceso le ha "quitado al menos una década de vida". El incidente, ocurrido el 21 de octubre de 2021, cuando disparó accidentalmente un arma de utilería que causó la muerte de la directora de fotografía Halyna Hutchins, marcó un antes y un después en su existencia, sumiéndolo en una espiral de procesos legales y un profundo desgaste emocional del que, según sus propias palabras, aún no logra recuperarse.

El devastador impacto personal y profesional

Desde aquel fatídico día en Nuevo México, la vida de Baldwin se transformó radicalmente. Lo que comenzó como una jornada de trabajo rutinaria se convirtió en una pesadilla que lo llevó a enfrentar una intensa investigación judicial y a convertirse en el rostro de un caso que reabrió el debate sobre la seguridad en los rodajes de Hollywood. Más allá de las repercusiones mediáticas, el actor se encontró inmerso en una batalla legal que cuestionó su responsabilidad en la muerte de Hutchins.

Durante los años posteriores al accidente, Baldwin no solo tuvo que preparar su defensa y lidiar con la incesante presión de los medios, sino que también experimentó cambios significativos en su salud y en su círculo personal. En declaraciones recientes, el actor confesó que el estrés constante derivado del proceso judicial y el peso abrumador de la tragedia le provocaron secuelas físicas y emocionales severas. "Me ha quitado al menos una década de vida", afirmó, evidenciando el profundo agotamiento acumulado desde el día en que su mundo cambió.

Sentía dolor y preocupación por su familia

El impacto emocional fue particularmente devastador. Baldwin compartió que, tras el accidente, sintió que su vida y la de sus seres queridos se fracturaron de manera irremediable. "Las personas que más me preocupaban, las personas por las que sentía un dolor más profundo, eran mi mujer y mis hijos", confesó en el pódcast ‘Dopey: On the Dark Comedy of Drug Addiction’, conducido por Dave Manheim.

El intérprete describió cómo la situación afectó cada faceta de su existencia: "espiritualmente, financieramente, laboralmente, mi carrera, mi familia, mis amigos, mi salud". Cada aspecto de su vida resultó alterado por el accidente y sus subsiguientes consecuencias.

Tuvo pensamientos recurrentes de suicidio

El relato de Baldwin no se limita a los daños visibles. El actor admitió haber experimentado episodios de depresión profunda y pensamientos recurrentes de suicidio. "Hay un punto en el que dices ‘no quiero despertar otro día, me voy a ir’", reconoció, subrayando la dificultad de hablar de un tema tan delicado. Estas palabras reflejan el extremo sufrimiento psicológico al que estuvo expuesto y la ardua lucha para sobreponerse a una situación límite.

La magnitud de la desesperación que vivió Baldwin se ve reflejada en sus propias memorias: "Yo recuerdo que solía quedarme en la cama y pensar: ‘No puedo despertar otro día y que sea igual’". A pesar de ello, el actor asegura que encontró una razón para seguir adelante: "De alguna manera encontré la fe en Dios para no hacerlo". Esta experiencia lo llevó, según explicó, a valorar el apoyo incondicional de su familia y la importancia de buscar ayuda en los momentos de mayor vulnerabilidad.

Cuestionamientos al Proceso Judicial en Nuevo México

Más allá del sufrimiento personal, Baldwin ha cuestionado abiertamente el manejo judicial del caso en Nuevo México. El actor expresó su desconcierto ante la actuación de las autoridades locales durante la investigación y el proceso legal. "Nadie vino a verme durante la primera semana que manejamos armas de fuego. Nadie vino a decirme nada diferente. Fue después del hecho. Todo se cambió entonces y eso me dio miedo", afirmó.

Alec Baldwin consideró que los fiscales locales actuaron con intereses ajenos a la búsqueda de justicia. "Los fiscales de Nuevo México querían que sus nombres salieran en los periódicos. Eso era lo que querían", sentenció, sugiriendo una motivación mediática detrás de las acciones legales en su contra.

Reacción tardía por parte de las autoridades

Según la versión del actor, la falta de orientación y prevención en el set durante los primeros días de rodaje fue un factor determinante en la tragedia. Baldwin sostuvo que la reacción de las autoridades llegó tarde y que los cambios en los protocolos de seguridad se implementaron solo después del accidente. Este enfoque, sumado a lo que considera una excesiva exposición mediática de su caso, incrementó su angustia y la sensación de indefensión ante el sistema.

En sus declaraciones más recientes, Baldwin agradeció la intervención de un juez que, de acuerdo con su testimonio, frenó los excesos de los fiscales. "Gracias a Dios, que este juez los llamó, y les dijo: ‘Lo que están haciendo es reprensible’", relató el actor, dejando en claro que la presión judicial fue, para él, tan dura como la carga emocional que arrastra desde el accidente.

El caso ‘Rust’, lejos de cerrarse por completo, se mantiene vivo no solo en el ámbito legal, sino también en la vida de quien estuvo en el centro de la escena. Para Alec Baldwin, las repercusiones del accidente trascienden lo mediático y lo judicial, marcando un antes y un después en su salud mental, su carrera y su vida familiar.