La compañía estadounidense Meta confirmó este enero de 2026 que ha eliminado 544.052 cuentas de usuarios adolescentes en Australia, en cumplimiento de la ley que prohíbe el uso de redes sociales a menores de 16 años, norma que entró en vigor en diciembre de 2025 con el objetivo de reforzar el bienestar digital y la seguridad de los menores.
Eliminación de perfiles y proceso regulatorio
Australia se convirtió en el primer país del mundo en prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años, tras la aprobación de una ley propuesta por el Gobierno del primer ministro Anthony Albanese. La regulación afecta a diez plataformas, entre ellas Facebook, Instagram, Threads, YouTube, TikTok, Snapchat, X, Reddit, Twitch y Kick.
Un mes después de la entrada en vigor, Meta reportó la eliminación de 330.639 cuentas de Instagram, 173.497 de Facebook y 39.916 de Threads, debido a indicios de que pertenecían a menores de edad. La compañía subrayó que el proceso de cumplimiento será "multinivel" y que continuará perfeccionándose a lo largo de 2026.
Verificación de edad y AgeKeys
Meta sostiene que la verificación de edad online continúa siendo uno de los mayores desafíos regulatorios, debido a la falta de un estándar industrial común. Para ello impulsa iniciativas como la OpenAge Initiative, organización sin fines de lucro dedicada al desarrollo de sistemas de verificación de edad.
Dentro de ese marco presentó AgeKeys, un sistema de señales de edad verificadas e interoperables, que preservan la privacidad del usuario. Con estas llaves digitales, los usuarios podrán demostrar que cumplen los requisitos de edad sin compartir su edad exacta.
El sistema admitirá métodos como identificación oficial, información financiera, estimación facial o billeteras digitales nacionales, y se integrará progresivamente en Australia y otros mercados durante 2026.
Preocupaciones sobre el impacto de redes sociales en adolescentes
Además del cumplimiento normativo, Meta señaló que la prohibición ha generado efectos secundarios no previstos. Entre ellos, un posible aislamiento digital en adolescentes vulnerables que recurrían a comunidades online para apoyo social o emocional.
También se detectó un incremento en el uso de plataformas alternativas y espacios menos regulados, lo que según la compañía podría debilitar la seguridad digital buscada con la ley.
Meta añadió que la normativa parte del supuesto de que la eliminación del acceso elimina "experiencias algorítmicas". Sin embargo, recordó que muchas plataformas permiten consumir contenido sin iniciar sesión y aplican algoritmos básicos de personalización incluso en modo visitante.
Debate sobre la eficacia de la ley
La firma tecnológica afirmó que existe "poco interés" por parte de adolescentes y padres en garantizar el cumplimiento de la norma, lo que complica la capacidad de aplicación estatal. Asimismo, advirtió que los actuales sistemas de verificación presentan márgenes de error significativos cerca del umbral de 16 años.
Meta sostiene que una regulación centrada en tiendas de aplicaciones, responsables de verificar edad y obtener consentimiento parental antes de permitir descargas, sería más eficaz para la protección digital juvenil en toda la industria.